Esperanza

21:28


¿Hay otro mundo para que este frágil polvo
se entibie con vida y vuelva a ser él mismo?
Algo en mí responde a diario que sí,
y por qué el instinto debería alimentar las esperanzas en vano.
Esta es la profecía de la naturaleza: así será,
y todo parece esforzarse por explicar
el sellado volumen de su misterio.

El tiempo que marcha hacia adelante mantiene su paso
como aparentemente ansioso de eternidad,
deseoso de encontrar esa calma, ese lugar de descanso.
Incluso la pequeña violeta percibe un poder futuro
y espera cada año para renovar sus pétalos,
seguramente el hombre no es inferior a la flor
como para morir indigno de una segunda primavera.


El instinto de la esperanza, John Clare 

azar

19:35


Mi madre dice que leer es pensar —dijo Sofía—. No es que leemos y luego pensamos, sino que pensamos algo y lo leemos en un libro que parece escrito por nosotros pero que no ha sido escrito por nosotros, sino que alguien en otro país, en otro lugar, en el pasado, lo ha escrito como un pensamiento todavía no pensado, hasta que por azar, siempre por azar, descubrimos el libro donde está claramente expresado lo que había estado, confusamente, no pensado aún por nosotros.
Blanco Nocturno, Ricardo Piglia

DEBITO

20:10

No tengo cosas
no tengo años
no tengo calma
no tengo fin
no tengo palabras
no te tengo
no me tengo
no tengo cómo

La nada tiene
en mí una rebelde cuenta


Estado de cuentas, Krystyna Rodowska

Dolores

21:36


Se llama nostalgia, y sirve para recordarnos que, por suerte, también somos frágiles.

Cesare Pavese

Aprendizaje

17:59


La lujuria merece tratarse con piedad y disculpa cuando se ejerce para aprender a amar.

Dante Alighieri


Guerra

22:00


Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado, que la fuerza puede destruir el alma, y que a veces el coraje no obtiene recompensa.

Relativo a la Guerra Civil Española, Albert Camus

Torturas

08:26


Sé por qué pasan hambre los hambrientos de mis sueños. Sé quién es aquel hombre. Sé quién es el perro. Sé por qué han de pasar hambre. Sé lo que les quito. Sé por qué he de verlos. Lo sé todo. Sé que nunca me abandonará la tortura de mi saber.

Yo, otro. Crónica del cambio. Imre Kertész.

Muertos

11:16


Los hay que mueren de silencio
de tragarse demasiadas palabras y del cólico fenomenal que sigue
y los hay que mueren por hablar demasiado
pues las paredes —al contrario que las tapias, que están sordas— oyen.
Los hay que mueren de cansancio
de todo lo que hay que cambiar para que nada cambie
y hay quien muere de aburrimiento
en esta feria universal donde continuamente ocurren cosas
y nunca pasa nada.

Hay quienes mueren de miedo
ante la mera sospecha de que podrían darse de bruces
con la verdad de sus actos
y hay a quienes les da tanto coraje
que alguien pudiera sospechar que hay una verdad tras sus actos
que sencillamente se mueren.
Los hay que no mueren nunca
porque ya están muertos.

Mueren de silencio, Jorge Riechmann


Destino

08:01


Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

Jorge Luis Borges


Ruinas

07:36


(...) El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.

La Poesía, Octavio Paz


Pasaporte

08:03


Cada uno de nosotros
Es de algún lugar,
Cada uno viene
Sin cesar
De algún lugar.
No dejaremos
De venir, cantar, de ser cada uno.
Las estrellas, los ríos, las montañas
No son una orientación de fiar.
Sólo aquello que llevas,
Lo que no puedes dejar
De llevar consigo
Cuando vienes y vienes,
Sin cesar,
Sólo aquello es,
Sólo aquello –
El único lugar.
Todo el resto es de algún lugar,
Cada uno va hacia algún lugar.
Alabado seas,
Sentido de nuestro camino,
Indeterminable y libre.

Aleš Šteger


Belleza

18:37


Llega un momento en la vida en que la belleza del mundo ya basta por sí sola. Uno no necesita fotografiarla, ni pintarla, ni siquiera recordarla. Ya basta por sí sola. No es preciso registrarla y no necesita a nadie para compartirla o hablarle de ella. Cuando eso sucede, cuando se produce ese abandono, una abandona porque puede hacerlo.
Toni Morrison

SALIVA

06:34


Hoy, no sé por qué, el viento ha tenido un
hermoso gesto de renuncia, y los árboles han
aceptado su quietud.
Sin embargo (y es bueno que así sea) una guitarra
organiza obstinadamente el espacio de la soledad.
Acabamos sabiendo que las flores se alimentan en
la fértil humedad.
Ésa es la verdad de la saliva.

El beso, José Saramago


Credenciales

08:14



Aproveché, como tenía por costumbre hacer en los últimos tiempos, el trayecto del ascensor, para rumiar cuán poderosa palanca es el dinero y cuántas puertas no puede abrir, cuántas cadenas romper, cuántas percepciones nublar y cuánta malquerencia trocar en carantoñas. La verdad es que nunca, en todos los años que llevo zascandileando por este árido valle, me he visto en posesión del vil metal, como los que no lo quieren bien lo llaman, y no estoy, por lo tanto, autorizado para pontificar sobre los efectos deletéreos que quienes lo conocen lo atribuyen. De la ambición y la avaricia puedo hablar, porque las he visto de cerca. Del dinero, no. Precisamente, como sé por experiencia, sirve para evitar a los que lo tienen el pringoso contacto con quienes no lo tenemos. Y con toda honradez confieso que no me parece mal: los pobres, salvo que las estadísticas me fallen, somos feos, malhablados, torpes de trato, desaliñados en el vestir y, cuando el calor aprieta, asaz pestilentes. También tenemos, dicen, una excusa que, a mi modo de ver, en nada altera la realidad. No es por ello menos cierto que somos, a falta de otra credencial, más dados a trabajar con ahínco y a ser dicharacheros, desprendidos, modestos, corteses y afectuosos y no desabridos, egoístas, petulantes, groseros y zafios, como sin duda seríamos si para sobrevivir no dependiéramos tanto de caer en gracia. Pienso, para concluir, que si todos fuéramos pudientes y no tuviésemos que currelar para ganarnos los garbanzos, no habría futbolistas ni toreros ni cupletistas ni putas ni chorizos y la vida sería muy gris y este planeta muy triste plaza.

El Laberinto de las Aceitunas, Eduardo Mendoza


Diablo

21:50


Esperaba este recibimiento", dijo el demonio. "Todos los hombres odian al desdichado, ¡Cómo, entonces, no voy a ser odiado yo, que soy el más desgraciado de los seres vivientes! Hasta tú, mi creador, me detestas y rechazas. Soy tu criatura, a quien estás ligado por uniones que sólo pueden romperse con la aniquilación de uno de nosotros. Tienes la intención de matarme. ¿Cómo te atreves a jugar así con la vida? ¡Cumple con tu obligación hacia mí y yo cumpliré con la que tengo contigo y el resto de la humanidad. Si tan sólo cumples con mis condiciones, te dejaré a ti y a ellos en paz; pero si te niegas, llenaré el buche de la muerte, hasta que esté satisfecha con la sangre del resto de tus amigos!"
"¡Repugnante monstruo! ¡Demoníacas son tus acciones! Las torturas de cielo son una venganza demasiado benévola para tus crímenes. ¡Diablo desgraciado! Me reprochas que te haya creado; ven, entonces, que extinguiré la chispa que encendí tan inconscientemente...


Frankenstein, Mary Shelley

EJERCITO

15:08


(…) Una vez comenzada la batalla, aunque estés ganando, de continuar por mucho tiempo, desanimará a tus tropas y embotará tu espada. Si estás sitiando una ciudad, agotarás tus fuerzas. Si mantienes a tu ejército durante mucho tiempo en campaña, tus suministros se agotarán. Las armas son instrumentos de mala suerte; emplearlas por mucho tiempo producirá calamidades. Como se ha dicho: "Los que a hierro matan, a hierro mueren". Cuando tus tropas están desanimadas, tu espada embotada, agotadas tus fuerzas y tus suministros son escasos, hasta los tuyos se aprovecharán de tu debilidad para sublevarse. Entonces, aunque tengas consejeros sabios, al final no podrás hacer que las cosas salgan bien.
Por esta causa, he oído hablar de operaciones militares que han sido torpes y repentinas, pero nunca he visto a ningún experto en el arte de la guerra que mantuviese la campaña por mucho tiempo. Nunca es beneficioso para un país dejar que una operación militar se prolongue por mucho tiempo.
Como se dice comúnmente, sé rápido como el trueno que retumba antes de que hayas podido taparte los oídos, veloz como el relámpago que relumbra antes de haber podido pestañear.
Por lo tanto, los que no son totalmente conscientes de la desventaja de servirse de las armas no pueden ser totalmente conscientes de las ventajas de utilizarlas.

El Arte de la Guerra, Sun Tzu 

Dueña

11:43


Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan verdaderamente, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan. Allí está la cuestión absurda: soy una convulsión.

Alejandra Pizarnik

FOSO

15:11


Cuando pasen los años, cuando pasen
Los años y el aire haya cavado un foso
Entre tu alma y la mía; cuando pasen los años
Y yo sólo sea un hombre que amó, un ser que se detuvo
Un instante frente a tus labios,
Un pobre hombre cansado de andar por los jardines,
¿Dónde estarás tú? ¡Dónde
Estarás, oh hija de mis besos!
Cartas a una Desconocida, Nicanor Parra

Fusión

08:30


Sólo cuando el poeta y el científico trabajen conjuntamente se lograrán experiencias vivas y se conocerán las maravillas del universo a medida que se vayan descubriendo.


Diario VII (1966-1974). Anaïs Nin

Engranajes

18:24

La mayoría de la gente se vuelve loca por los coches. Se preocupan si les hacen un arañazo y siempre están hablando de cuántos kilómetros hacen por litro de gasolina, y no han acabado de comprarse uno y ya están pensando en cambiarlo por otro más nuevo. A mí ni siquiera me gustan los viejos. Quiero decir que no me interesan nada. Preferiría tener un maldito caballo. Por lo menos los caballos son humanos, por el amor de Dios.

Fragmento de El Guardián entre el Centeno, Salinger

Trescientas

10:07


Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una…

Gonzalo Rojas


Brillos

06:22


No brilléis, estrellas: no aclare vuestra luz el negro deseo que abriga mi corazón. Ojos mios, la mano hará lo que vosotros no queréis ver.


William Shakespeare, La Tragedia de Macbeth.

Voces

21:56


Les pido que tomen un poema
Y lo sostengan a contraluz
Como a una diapositiva de colores
O que pongan una oreja sobre su colmena.
Digo que suelten un ratón en el poema
Y lo vean intentar su camino de salida,
O que caminen dentro del cuarto del poema
Y toquen las paredes buscando el interruptor de la luz,
Quiero que practiquen esquí acuático
A través de la superficie de un poema
Saludando al nombre del autor en la orilla.
Pero todo lo que quieren hacer
Es atar al poema a una silla
Y torturarlo hasta que confiese.
Lo empiezan a golpear con una manguera
Para descubrir lo que quiere decir realmente.


Introducción a la Poesía, Billy Collins

Cansacios

17:20


¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.
Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.
Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.
Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.


Cansancio, Oliverio Girondo

Zen

08:07


El estrés es un estado ignorante. Con él crees que todo es una emergencia. Nada es tan importante.

Natalie Goldbeg


Insomnes

06:36


Algún día los hombres descubrirán que el sueño vino después. Dios no duerme, ni Adán dormía. Los infusorios no duermen, ni el diplodoco podía. El elefante duerme dos horas y el perro todas las que puede. No digo más. El hombre duerme para olvidar sus pecados; cada día más, a medida que ha conquistado la noche. No digo más. Los muertos no duermen. Yo, tampoco. Al que duerme, matarlo.


Algún día, Max Aub 

Carencias

21:44


En una relación de amistad auténtica se dan cuatro características: la confianza, la sinceridad, la fidelidad y la reciprocidad.

Pablo Berrocal, Catedrático de Psicología de la Universidad de Málaga.


CLAVES

11:32


No conozco la clave del éxito, pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo.
Woody Allen

Independencias

07:19


Amar es querer la libertad, la completa independencia de otro; el primer acto del verdadero amor es la emancipación completa del objeto que se ama; no se puede amar verdaderamente más que a un ser perfectamente libre, independiente, no sólo de todos los demás, sino aun y sobre todo de aquel de quien se es amado y a quien se ama. 

Carta a Pablo, Mijail Bakunin

Cargas

14:31


Estoy sola: a pesar del amor,
A pesar de lo que tomo y lo que doy,
A pesar de toda tu ternura,
A veces me pesa vivir.
Estoy sola, como si estuviera de pie
Sobre el pico más alto del mundo,
Acompañada por remolinos de nieve,
Y sobre mí: un infinito espacio desplegado;
Con la tierra oculta y cielo escondido,
Y sólo el orgullo de mi propio espíritu
Cuidándome de la paz de aquellos
Que no están solos, habiendo muerto.


Sola, Sara Teasdale

Diluvio

09:28


Tengo en la mente un dulce diluvio,
un ligero desprendimiento de rocas,
quizás un pájaro cantarín
que ayer por la mañana se ha posado en el árbol
de la ventana.
Con mis zapatos de monja
subo por las cuestas ventosas,
Te pido sólo que seas tú,
no otros que te enamoran,
tantos trajes colgados,
tantos cuellos de camisa flojos.
Un hombre lee bajo la farola
sentado con las manos en el regazo,
el rótulo del estanco
emana una luz cuadrada
el paso cauto del gato sobre el asfalto.
Espero que vuelva ese hombre
que he amado hace un millón de años.

Dulce diluvio, Dacia Paola Maraini


Ricos

09:25



Según los ricos, el dinero no produce la felicidad. Según los pobres, produce algo bastante parecido. Pero las estadísticas indican que los ricos son ricos porque son pocos, y las fuerzas armadas y la policía se ocupan de aclarar cualquier posible confusión al respecto.

Eduardo Galeano

CONFORMISTAS

11:31


El comportamiento antisocial es un rasgo de la inteligencia en un mundo lleno de conformistas.
Nikola Tesla


Interior

08:34


Por eso la mayoría de los seres humanos vive tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría. Sinclair, el camino de la mayoría es fácil, el nuestro es difícil. Caminemos.

Demian. Herman Hesse

Verso

06:34


Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando...

Arte Poética, fragmento. Vicente Huidobro


Odisea

08:21


En la habitación de todo viajero hay una Biblia cuando debiera haber una Odisea.
Pan y la pesadilla. James Hillman

Siempre

14:30


Yo querría que este momento durara siempre —murmuré.
Siempre es una palabra que no está permitida a los hombres.

Jorge Luis Borges


Horizontes

17:17


Mira tan lejos como puedas, hay
espacio ilimitado allá,
cuenta tantas horas como puedas, hay
tiempo ilimitado antes y después.
Mi cita ya ha sido concertada y es
segura,
allí estará el Señor, esperando que yo
llegue en perfectas condiciones
allí estará el gran Camarada, el amante
verdadero que he anhelado.


Mira tan lejos como puedas, Walt Whitman

Categorias

08:28



Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posible dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir.
La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público. Ese es el caso del cantante alemán, de la actriz norteamericana y también del redactor con largas barbas. Estaba acostumbrado a sus lectores y, cuando un buen día los rusos cerraron su semanario, tuvo la sensación de que el aire era cien veces más enrarecido. Nadie podía reemplazarle la mirada de los ojos desconocidos. Le pareció que se ahogaba. Entonces fue cuando advirtió que la policía vigilaba todos sus pasos, que oían sus conversaciones por teléfono y que hasta le sacaban en secreto fotos en la calle. ¡De pronto los ojos anónimos estaban otra vez en todas partes y él podía respirar de nuevo! ¡Estaba feliz! Se dirigía con voz teatral a los micrófonos de las paredes. Había encontrado en la policía al público perdido.
La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas.
Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de peligrosa que la de los de la primera categoría. Alguna vez se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se hará la oscuridad. Pertenecen a este grupo Teresa y Tomás.
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores. Por ejemplo Franz. El único motivo de su viaje hasta la frontera de Camboya fue Sabina. El autobús traquetea por la carretera tailandesa y él siente que su larga mirada se fija en él.

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera


Arenas

21:34


Yo sé que ver y oír a un triste enfada
cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía,
a una región esquiva y desolada.
Lo que he sufrido y nada todo es nada
para lo que me queda todavía
que sufrir, el rigor de esta agonía
de andar de este cuchillo a aquella espada.
Me callaré, me apartaré si puedo
con mi constante pena, instante, plena,
a donde ni has de oírme ni he de verte.
Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena:
adiós, amor, adiós, hasta la muerte.


El rayo que no cesa, soneto nº19, Miguel Hernández

Inventario

07:38


(...) La Mamá Grande necesitó tres horas para enumerar sus asuntos terrenales. En la sofocación de la alcoba, la voz de la moribunda parecía dignificar en su sitio cada cosa enumerada. Cuando estampó su firma, balbuciente, y debajo estamparon la suya los testigos, un temblor secreto sacudió el corazón de las muchedumbres que empezaban a concentrarse frente a la casa, a la sombra de los almendros polvorientos.
Sólo faltaba entonces la enumeración minuciosa de los bienes morales. Haciendo un esfuerzo supremo -el mismo que hicieron sus antepasados antes de morir para asegurar el predominio de su especie- la Mamá Grande se irguió sobre sus nalgas monumentales, y con voz dominante y sincera, abandonada a su memoria, dictó al notario la lista de su patrimonio invisible:
La riqueza del subsuelo, las aguas territoriales, los colores de la bandera, la soberanía nacional, los partidos tradicionales, los derechos del hombre, las libertades ciudadanas, el primer magistrado, la segunda instancia, el tercer debate, las cartas de recomendación, las constancias históricas, las elecciones libres, las reinas de la belleza, los discursos trascendentales, las grandiosas manifestaciones, las distinguidas señoritas, los correctos caballeros, los pundonorosos militares, su señoría ilustrísima, la corte suprema de justicia, los artículos de prohibida importación, las damas liberales, el problema de la carne, la pureza del lenguaje, los ejemplos para el mundo, el orden jurídico, la prensa libre pero responsable, la Atenas sudamericana, la opinión pública, las lecciones democráticas, la moral cristiana, la escasez de divisas, el derecho de asilo, el peligro comunista, la nave del estado, la carestía de la vida, las tradiciones republicanas, las clases desfavorecidas, los mensajes de adhesión.
No alcanzó a terminar. La laboriosa enumeración tronchó su último viaje. Ahogándose en el maremagnum de fórmulas abstractas que durante dos siglos constituyeron la justificación moral del poderío de la familia, la Mamá Grande emitió un sonoro eructo, y expiró.


Los Funerales de la Mamá Grande, Gabriel García Márquez 

Envidia

06:37


"Juntamente con la idea del amor romántico, otro concepto se le reveló: el de la belleza física. Ambas ideas eran probablemente las más destructivas de la historia del pensamiento humano. Ambas nacían de la envidia, medraban en la inseguridad y terminaban en la desilusión."


Ojos azules, Toni Morrison

Amigos

17:54


Tuve por amigos a seres que no hablan mi idioma, pero me entendían mejor que nadie. Entonces comprendí que somos nosotros lo que no entendemos nada.

Los seres de otro mundo, Joseph Kapone

Polémicas

06:19


... ¿qué están hablando esos poetas de ahí de la palabra?
Siempre en discusiones de modisto:
que si desceñida o apretada . . .
que si la túnica o que si la casaca…
La palabra es un ladrillo, ¿Me oísteis?… ¿Me ha oído usted, Señor Arcipreste?
Un ladrillo. El ladrillo para levantar la Torre… y la Torre
tiene que ser alta… alta, alta…
hasta que no pueda ser más alta.
Hasta que llegue a la última cornisa
de la última ventana
del último sol
y no pueda ser más alta.
Hasta que ya entonces no quede más que un ladrillo solo,
el último ladrillo… la última palabra,
Para tirárselo a Dios,
con la fuerza de la blasfemia o de la plegaria…
Y romperle la frente… a ver si dentro de su cráneo
está la Luz o está la Nada.


La palabra, León Felipe

Leer

11:36


Leer, leer, leer, vivir la vida
que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.
Se quedan las que quedan, las ficciones,
las flores de la pluma,
las solas, las humanas creaciones,
el poso de la espuma.
Leer, leer, leer; ¿seré lectura
mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
seré lo que pasó?


Leer, Leer, Leer, Miguel de Unamuno 

Predictivos

20:05


Mi celular cuenta con un sistema predictivo de escritura: cuando presiono los botones, busca en un diccionario los términos posibles. Aunque sea una simple tecnología, sospecho que algo más ocurre.
Si yo tecleo “ansiedad”, el aparato escribe “sequedad”. Si ingreso “boca”, predice “viva”. Si intento con “piel”, refiere “pido”; escribo “horas”, el teléfono interpreta “gotas”. “Palabras” se convierte en “parajes”, “silencio” se vuelve “dolencia”.
Pero hay algo más extraño: si escribo “cerca”, aparece tu nombre.

Smartphone, Giselle Aronson

Abril

21:30


¡Todavía más luz! Como el poeta,
piden luz nuestras almas solitarias.
¡Que se enciendan las lámparas,
y que se abran las ventanas!...
Y si no basta el sol para mirarnos
¡que se enciendan las almas!


En Abril, Sombra, de Jaime Torres Bodet

Mordiscos

08:23


Los recuerdos son como perros abandonados, vagabundos, nos rodean, nos miran, jadean, aúllan alzando la vista a la luna; querrías ahuyentarlos, pero no se marchan, te lamen ávidamente la mano, y cuando les das la espalda, te muerden...
Yo, otro. Crónica del cambio. Imre Kertész.

Narraciones

13:17


Los terrestres son grandes narradores; siempre están explicando por qué determinado acontecimiento ha sido estructurado de tal forma, o cómo puede alcanzarse o evitarse. Yo soy tralfamadoriano, y veo el tiempo en su totalidad de la misma forma que usted puede ver un paisaje de las Montañas Rocosas. Todo el tiempo es todo el tiempo. Nada cambia ni necesita advertencia o explicación. Simplemente es. Tome los momentos como lo que son, momentos, y pronto se dará cuenta de que todos somos, como he dicho anteriormente, insectos prisioneros en ámbar.

Matadero Cinco, Kurt Vonnegut

Adormecer

21:32


Cuando tú duermes
pones los pies muy juntos,
alta la cara y ladeada, y cruzas
y alzas las rodillas, no astutas todavía;
la mano silenciosa en la mejilla izquierda
y la mano derecha en el hombro que es puerta
y oración no maldita.
Qué cuerpo tan querido,
junto al dolor lascivo de su sueño,
con su inocencia y su libertad,
como recién llovido.
Ahora que estás durmiendo
y la mañana de la almohada,
el oleaje de las sábanas,
me dan camino a la contemplación,
no al sueño, pon, pon tus dedos
en los labios,
y el pulgar en la sien,
cómo ahora. Y déjame que ande
lo que estoy viendo y amo: tu manera
de dormir, casi niña,
y tu respiración tan limpia que es suspiro
y llega casi al beso.
Te estoy acompañando. Despiértate. Es de día.


Mientras tú duermes, Claudio Rodríguez