Engranajes
18:24
La
mayoría de la gente se vuelve loca por los coches. Se preocupan si
les hacen un arañazo y siempre están hablando de cuántos
kilómetros hacen por litro de gasolina, y no han acabado de
comprarse uno y ya están pensando en cambiarlo por otro más nuevo.
A mí ni siquiera me gustan los viejos. Quiero decir que no me
interesan nada. Preferiría tener un maldito caballo. Por lo menos
los caballos son humanos, por el amor de Dios.
Fragmento de El Guardián entre el Centeno, Salinger
Fragmento de El Guardián entre el Centeno, Salinger

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