Conformarse
12:11
(...) Úrsula
se preguntaba si no era preferible acostarse de una vez en la
sepultura y que le echaran la tierra encima, y le preguntaba a Dios,
sin miedo, si de verdad creía que la gente estaba hecha de fierro
para soportar tantas penas y mortificaciones; y preguntando y
preguntando iba atizando su propia ofuscación, y sentía unos
irreprimibles deseos de soltarse a despotricar como un forastero, y
de permitirse por fin un instante de rebeldía, el instante
tantas veces anhelado y tantas veces aplazado de meterse la
resignación por el fundamento y cagarse de una vez en todo, y
sacarse del corazón los infinitos montones de malas palabras que
había tenido que atragantarse en todo un siglo de conformidad.
Cien
Años de Soledad, Gabriel García Márquez.

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