Infancia
18:35
En
Inglaterra un niño pobre no tiene más esperanzas que un esclavo
ateniense de lograr esta libertad intelectual de la que nacen las
grandes obras literarias. Exactamente. La libertad intelectual
depende de cosas materiales. La poesía depende de la libertad
intelectual. Y las mujeres siempre han sido pobres, no sólo durante
doscientos años, sino desde el principio de los tiempos. Las mujeres
han gozado de menos libertad intelectual que los hijos de los
esclavos atenienses. Las mujeres no han tenido, pues, la menor
oportunidad de escribir poesía. Por eso he insistido tanto sobre el
dinero y sobre el tener una habitación propia.
Una
habitación propia, Virginia Woolf

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