Pelazo
14:07
"Y
fue entonces cuando se le ocurrió plantearse cuál había sido el
balance de este aspecto suyo (con pelo) que desaparecía, cuáles
habían sido realmente las vivencias y las satisfacciones que había
tenido aquel aspecto, y se quedó paralizado al darse cuenta de que
había disfrutado bastante poco; al pensar en aquello sintió que se
ruborizaba; sí, le daba vergüenza: porque vivir en este mundo tanto
tiempo y que a uno le pasen tan pocas cosas es vergonzoso."
(El libro de los amores ridículos, Milan Kundera)

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